El Señor te Bendiga!

Salmo 84:1-2,10-12

¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!

Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios 
de Jehová; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

Porque  mejor es un día en tus atrios que mil fuera de 
ellos.  Escogería antes estar a la puerta de la casa de 
mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.

 Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará
Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad.  
Jehová de los ejércitos, dichoso el hombre que en Tí confía.

¡El Señor te bendiga!

 

Galerí@ 2