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El concepto de libertad en la mente y la vida de muchos está distorsionado y lejos de lo que es realmente ... Hay confusión entre libertad y libertinaje. Es por eso que ciertas personas piensan de una forma y viven de otra. Ser libre, según el diccionario, significa, no estar sujeto a esclavitud alguna, estar exento de dependencia, estar en control de la voluntad para responder cada cual por sus acciones; es de lo que goza cada individuo en todo lo que no vaya contra el orden jurídico y moral, o sea, que está condicionada por leyes que tienden linderos, los cuales no deben traspasarse. Por el contrario, ser libertino es un término que se aplica a aquel que vive sin control, el que da rienda suelta a sus pasiones, el que vive una conducta desenfrenada sin guardar respeto a nadie; el que se manda a sí mismo para hacer con su vida lo que le plazca, sin tomar en cuenta qué es lo que más le conviene. Esto, conforme a las definiciones de un diccionario. Pero ... La verdadera libertad es aquella cuya definición se encuentra en el diccionario del cielo, la Biblia, dada por Dios a los hombres, para que gocen por siempre de los frutos que le siguen todos aquellos que la ponen en práctica. ¿Estás en la dispocisión de poner tu voluntad en las manos del Señor para que sea Él quien dirija tus pasos? ¿Cedes voluntariamente tu independencia para sujetarte a Aquél que sabe mejor que tú lo que te conviene? ¿Te atreves a someterte a las leyes establecidas por el Creador del universo, las cuales te garantizan la mayor seguridad y protección jamás ofrecidas por ley alguna? La verdadera libertad ...
"Libertados del pecado, venimos a ser siervos de la justicia. Ahora que hemos sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tengamos por fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro." Romanos 6:18, 22-23 |

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