¡Cuán
dispuestos estamos siempre a señalar los errores de los demás y cuán
difícil se nos hace reconocer y aceptar los propios! ¡Cuánto nos
indignamos cuando vemos cómo atropellan a personas con las cuales somos
afines, pero ... pasamos por alto las veces que el atropello procede de
nosotros mismos! Nos constituimos en defensores de aquellas causas con las
cuales, por alguna razón, nos identificamos, pero maltratamos, en
ocasiones despiadadamente, a todo aquel que difiere de nosotros y que por
razones personalísimas no actúa como nosotros quisiéramos. Se recurre a
señalar el "talón de Aquiles" de aquel, como si éste no
tuviera también el suyo; condenando a los demás y justificándose a sí
mismos. ¡Oh, soberbia y altivez de la naturaleza humana! ¡Cuán
grandes y poderosos se creen ser algunos, con derecho a fiscalizar y
enjuiciar a los demás cuando ellos mismos están rodeados de debilidades!
¡Cuán piadosos y de cuánta calidad humana se dicen ser cuando ellos
mismos han vivido maquinando contra aquellos que no han cedido a sus
obsesiones y caprichos! Si realmente estás libre de pecado,
puedes arrojar la piedra, pero si sabes que tú también cojeas,
preocúpate entonces por hacer sendas derechas para tus pies, para que lo
cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. "El que piensa
estar firme, mire que no caiga" 1 Corintios 10:12
Dice el
Salmista en el SALMO
39:4-5
"Hazme
saber, Señor, mi fin,
y cuánta sea la medida de mis días;
sepa yo cuán frágil soy.
He
aquí, diste a mis días término corto,
y mi edad es como nada delante de Tí;
ciertamente es completa vanidad
todo hombre que vive"
|
¡Gracias a Dios por
Jesucristo! y bienaventurado todo aquel que le ha abierto su corazón para
hacer la diferencia en este mundo. Bienaventurado y dichoso aquel que ha
reconocido su insuficiencia, impotencia y necesidad de Dios; aquel que
puede confesar de día en día:
"Me basta, Señor, tu gracia; porque Tu
poder se perfecciona en mi debilidad. Por tanto, me gloriaré más bien en
mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo." 2 Corintios
12:9
Hermanos
amados, guardemos nosotros, nuestra salvación con temor y temblor y no
tengamos en poco una salvación TAN grande. Nos libre el Señor de caer en
semejante falta y nos revele de su propia naturaleza lo que significa la
compasión por las debilidades y los errores de los demás considerándose
cada cual a sí mismo no sea que también sea tentado.
El juzgar a
los demás es un asunto tan importante que JESUS lo incluyó como parte de
sus enseñanzas en el Sermón del monte. A continuación lo que habló
sobre ésto:
"No
juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el
juicio con que juzgáis,seréis juzgados, y con la medida con que medís, os
será medido.
¿Y
por qué miras la paja que está en el ojo de tu
hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano:
Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el
ojo tuyo?
¡Hipócrita!
saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás
bien para sacar la paja del ojo de tu hermano."
Mateo 7:1-5
|
"Por lo cual eres
inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo
que
juzgas a otro, te
condenas a tí mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo" ROMANOS
2:1

.
Si aún no
le has entregado tu corazón a JESÚS para hacer la diferencia,
HOY es el
día. He aquí ahora el tiempo aceptable;
he aquí ahora el día de salvación. 2 Corintios
6:2
Online Users