|
 |
.Salmo
139:7-12,23-24
¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás Tú;
y si en el seol hiciere mi estrado,
he aquí, allí Tú estás. Si tomare las alas del alba
y habitare en el
extremo del mar, Aún allí me guiará tu mano, y me asirá
tu diestra.
Si dijere: Ciertamente las tinieblas me
encubrirán; aún la noche
resplandecerá alrededor de mí.
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
pruébame y conoce mis
pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame
en el camino eterno. . . .. . . . . .
. .. . .
|