De madrugada te buscaré!

Salmo 63:1-7

Dios mío, Dios mío, eres tú; de madrugada
te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne
te anhela, en tierra seca y árida donde no
hay aguas, para ver  tu poder y tu gloria,
así como te he  mirado en  el santuario.

Porque mejor es tu misericordia que la vida;
mis labios te alabarán. Así te bendeciré en
mi vida;  en tu nombre alzaré  mis manos.

Como de meollo y de grosura será saciada
mi alma, y con labios de júbilo te alabará
mi  boca, cuando  me acuerde de ti en mi
lecho, cuando medite en ti en las vigilias de
la noche. Porque has sido mi socorro, y
así en la sombra me regocijaré.

 
    ¡El Señor te bendiga!

 

Galerí@ 1