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Salmo 37:35-40
Vi yo al
impío sumamente enaltecido,
y que se extendía como laurel verde.
Pero él pasó y he aquí ya no estaba;
lo busqué y no fue hallado.
Considera al
íntegro, y mira al justo;
porque hay un final dichoso para el
hombre de paz. Mas los transgresores
serán todos a una destruídos; la
posteridad de los impíos será extinguida.
Pero la
salvación de los justos es del
Señor, y Él es su fortaleza en el tiempo
de la angustia. El Señor los ayudará y
los librará; los libertará de los impíos y los
salvará, por cuanto en Él esperaron.
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