¡Sepa yo cuán frágil soy!

Salmo 103:13-18

Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová
de los que le temen. 
Porque El conoce nuestra condición; se
acuerda de que somos polvo.

El hombre, como la hierba son sus días; florece como la flor
del campo, Que pasó el viento por ella, y pereció, y su lugar
no la conocerá más.

Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la
eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos
de sus hijos; Sobre los que guardan su pacto,  y los que se
           acuerdan de sus  mandamientos para ponerlos por obra

 
    ¡El Señor te bendiga!

 

Galerí@ 1