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SALMO 18:1-2
Te amo, oh Jehová, fortaleza
mía.
Jehová, roca mía y castillo mío,
y mi libertador; Dios mío,
fortaleza mía, en El confiaré;
Mi escudo y la fuerza de mi
salvación, mi alto refugio.
SALMO 17:8
Guárdame como a la niña de
tus ojos;
escóndeme bajo la sombra de tus alas.
SALMO 32:7
Tú eres mi
refugio; me guardarás
de la angustia; con
cánticos de
liberación me rodearás.
ISAIAS 32:1-2
He aquí que para justicia reinará
un rey y príncipes presidirán en juicio
Y será aquél varón
como
escondedero contra el viento,
y como refugio
contra el turbión;
como arroyos de agua en tierra
de sequedad, como sombra de
gran peñasco en tierra calurosa.
SALMO 27:5
Porque El me esconderá en su
tabernáculo en el día del mal;
me ocultará en lo reservado de
su morada;
sobre una roca me
pondrá en alto.
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SALMO
119:114
Mi escondedero y mi
escudo
eres tú;
en tu palabra he esperado.
SALMO 57:1-3
Ten misericordia de mí, oh
Dios,
ten misericordia de mí;
porque en Tí ha confiado mi alma,
y en la sombra de tus alas
me ampararé hasta que
pasen los quebrantos.
Clamaré al Dios Altísimo,
al
Dios que me favorece.
El enviará desde los cielos,
y me salvará de la infamia
del que me acosa;
Dios enviará
su misericordia y su verdad.
SALMO 121
Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde
vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
que hizo los cielos y la tierra
No dará tu pie al
resbaladero,
ni se dormirá el que te guarda.
He aquí, no se adormecerá
ni dormirá
el que guarda a Israel
Jehová es tu Guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano
derecha. El sol no te fatigará
de día, ni la luna de noche.
Jehová te guardará de todo
mal;
El guardará tu alma.
Jehová
guardará tu salida y tu entrada
desde ahora y para siempre.
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