|
|
|
Nunca Podríamos Pagarle El sacrificio hecho por Dios, que dando a su Hijo, JESUS, lo entregó por nosotros; y fue por El que podemos reconciliarnos con el Padre. El que nunca cometió pecado, se hizo pecado por nosotros. Por eso, NUNCA será suficiente:
Todo esto es bueno pero no es suficiente.¿Sabes lo que SI es suficiente para el Señor?
¿Sabes que no fuimos comprados con oro ni plata? ¿Sabes que no fuimos comprados con papeles legales? ¡FUIMOS COMPRADOS CON SU SANGRE PRECIOSA! ¿Sabes que nuestra salud no fue comprada con oro ni plata? ¿Sabes que no se la debemos a ningún cirujano, n ia ningún especialista, del corazón ni de medicina interna? ¡FUIMOS SANADOS POR LA SANGRE DEL CORDERO! (Isaías 53:5) Antes de rendirnos a los pies del Señor, antes de aceptarle como nuestro Salvador, éramos prisioneros, esclavos del pecado, encadenados. ¿Sabes que nuestra libertad:
Fuimos libertados por Jesucristo (Juan 8:32,36) por el Poder del Espíritu Santo de Dios (2 Corintios 3:17) Las cadenas del pecado fueron rotas; fuimos hechos libres por El. Por eso, no es suficiente lo que tú o yo podamos hacer o decir. Podemos llevar 5, 10, 20 años sirviéndole, pero hoy Dios nos dice: ¡NO ES SUFICIENTE! SI, es suficiente lo que Dios YA hizo. Le podemos pagar con un corazón arrepentido, realmente humillado ante El. Dios SI, es suficiente en nosotros. ¿Cómo? A través de su gracia divina que se manifiesta en su Hijo Jesucristo. (Romanos 3:24)
Ninguno de ellos tenía lo suficiente para pagarle al Señor el cambio drástico que El hizo en cada una de sus vidas. Tú y yo tampoco podríamos pagarle. Pero quisiera preguntarte:
No hay oro ni plata en este mundo para pagarle. Es GRATIS. No te cuesta nada. Pero a Alguien SI le costó; pagó el precio por tí; dió su vida por tí y por mí. RECIBELO HOY. Solo tienes que abrir tu corazón y dejar que Cristo JESUS entre en él y haga allí su morada. Permíteme orar por tí: Señor, te presento esta vida. Te damos gracias, Señor, porque en JESUS, tu Hijo amado nos diste salvación. Transforma este corazón, llenándolo de Tu gracia. Te pido que lo transformes en un corazón sano. Gracias, Señor, porque Tú traes salvación a esta vida y gozo a su corazón. Por Jesucristo, nuestro bendito Salvador, AMEN. (Romanos 10:9-10)
Mensaje:
José Acosta, Pastor |