Brandon, FL

Nunca Podríamos Pagarle

El sacrificio hecho por Dios, que dando a su Hijo, JESUS, lo entregó por nosotros; y fue por El que podemos reconciliarnos con el Padre. El que nunca cometió pecado, se hizo pecado por nosotros.

Por eso, NUNCA será suficiente:

  • Lo que hemos ayudado a otros

  • Tu dispocisión ni la mía

  • Lo que hemos andado y testificado

  • Ni aun nuestras horas de oración y lloro

Todo esto es bueno pero no es suficiente.¿Sabes lo que SI es suficiente para el Señor?

  • Un corazón arrepentido, un corazón firme en El, que aunque vengan lluvias y vientos, nos mantegamos firmes, porque un corazón verdaderamente arrepentido no lo desprecia el Señor. (SALMO 51:17)

¿Sabes que no fuimos comprados con oro ni plata? ¿Sabes que no fuimos comprados con papeles legales?

¡FUIMOS COMPRADOS CON SU SANGRE PRECIOSA!

¿Sabes que nuestra salud no fue comprada con oro ni plata? ¿Sabes que no se la debemos a ningún cirujano, n ia ningún especialista, del corazón ni de medicina interna? 

¡FUIMOS SANADOS POR LA SANGRE DEL CORDERO! (Isaías 53:5)

Antes de rendirnos a los pies del Señor, antes de aceptarle como nuestro Salvador, éramos prisioneros, esclavos del pecado, encadenados. ¿Sabes que nuestra libertad: 

  • No fue adquirida por hombre

  • No es una libertad provisional

  • No es una libertad bajo palabra

  • No fue adquirida por medio de una fianza dada por hombre alguno

  • NO! NO! NO! 

Fuimos libertados por Jesucristo (Juan 8:32,36) por el Poder del Espíritu Santo de Dios (2 Corintios 3:17)  Las cadenas del pecado fueron rotas; fuimos hechos libres por El.

Por eso, no es suficiente lo que tú o yo podamos hacer o decir. Podemos llevar 5, 10, 20 años sirviéndole, pero hoy Dios nos dice: ¡NO ES SUFICIENTE! SI, es suficiente lo que Dios YA hizo. Le podemos pagar con un corazón arrepentido, realmente humillado ante El. 

Dios SI, es suficiente en nosotros. ¿Cómo?  A través de su gracia divina que se manifiesta en su Hijo Jesucristo. (Romanos 3:24) 

  • Si pudiéramos entrevistar al ciego de nacimiento, de cómo fue Dios suficiente en El, nos diría: Antes era ciego  y ahora veo.

  • Es como si oyera a Pablo decir: Yo, habiendo sido perseguidor de la Iglesia, en el camino hacia Damasco me encontré con JESUS. Su presencia fue suficiente y mi vida cambió totalmente.

  • Me gustaría preguntarle a Pedro, el viejo pescador, el hombre de un tremendo genio. Su respuesta tal vez sería: Me hizo una nueva criatura por su divina gracia. 

  • Conociendo a Juan, nos diría: De ser hijo del trueno, al encontrarme con JESUS, pasé a ser el discípulo amado y apacible. 

Ninguno de ellos tenía lo suficiente para pagarle al Señor el cambio drástico que El hizo en cada una de sus vidas. Tú y yo tampoco podríamos pagarle. Pero quisiera preguntarte:

  1. ¿Ha ocurrido un cambio maravilloso en tu vida?

  2. ¿Has pasado por la experiencia que llamamos conversión?

  3. ¿Quieres invitar al Señor para que El sea suficiente en tu vida?

No hay oro ni plata en este mundo para pagarle. Es GRATIS. No te cuesta nada. Pero a Alguien SI le costó; pagó el precio por tí; dió su vida por tí y por mí. RECIBELO HOY. Solo tienes que abrir tu corazón y dejar que Cristo JESUS entre en él y haga allí su morada. Permíteme orar por tí:

Señor, te presento esta vida. Te damos gracias, Señor, porque en JESUS, tu Hijo amado nos diste salvación. Transforma este corazón, llenándolo de Tu gracia. Te pido que lo transformes en un corazón sano. Gracias, Señor, porque Tú traes salvación a esta vida y gozo a su corazón. Por Jesucristo, nuestro bendito Salvador, AMEN. (Romanos 10:9-10) 

 


 

Mensaje: José Acosta, Pastor
               27 de julio 2000

 

 

INDICE

HOME