El Verdadero Tesoro

La niñita de casi cinco años esperaba con su mamá en la fila para pagar cuando alcanzó a ver un collar de perlas en una cajita rosada.

-“Por favor, mami, ¿puedo tenerlo? Por favor mami, por favor.”

La mamá miró la cajita por detrás y volvió a mirar los ojitos suplicantes de Jenny. “$1.95, casi $2.00. Si realmente lo quieres, pensaré en tareas extras que puedas hacer y en poco tiempo podrás tener lo suficiente para que lo compres tú misma. En una semana será tu cumpleaños y tal vez recibas $1.00 de Abuela.”

Tan pronto Jenny llegó a la casa vació su alcancía. Tenía 17 centavos. Después de cenar hizo más de las tareas asignadas y le preguntó a su vecina si podía recogerle unas flores por 10 centavos. En su cumpleaños, su abuela le dio otro dólar y pudo reunir lo suficiente para comprarse el collar que tanto anhelaba tener.

Jenny amaba sus perlas. La hacían sentirse grande y bien vestida. Se las ponía hasta para dormir. Sólo se las quitaba para bañarse, pues si se mojaban se le ponía el cuello verde; eso le dijo su mamá.

El papá de Jenny la amaba mucho. Cada noche iba a su habitación a leerle un cuento. Una noche al terminar de leer le preguntó a Jenny: -“¿Tú me amas?”

-“Oh, sí, Papi. Tú sabes que te amo.”
- Entonces, dame tus perlas.”

-“Papi, no, mis perlas no. Pero te puedo dar a Princesa, el caballo blanco con la cola rosada que tú me regalaste. Es mi favorita.

-“Está bien mi amor, te amo. Buenas noches.” Se despidió dándole un beso en la mejilla.

Una semana más tarde, después de leerle la historia, el papá de Jenny volvió a preguntarle: -“¿Me amas?”

-“Papi, tú sabes que te amo.”
-“Entonces, dame tus perlas.”

-“Oh, Papi, mis perlas no. Pero te puedo dar mi pijama. La que me regalaron en mi cumpleaños. Es tan bella, y también te puedo dar la sábana amarilla que combina con las chinelas.”

- “Está bien. Que duermas mucho. Dios te bendiga, chiquita. Papi te ama.”  Y como siempre se despidió dándole un beso en la mejilla.

Varias noches después cuando el papá entró a la habitación, encontró a Jenny sentada en su cama como se sientan los indios. A medida que se acercaba, él notaba que la barbilla de Jenny le temblaba y una lágrima silenciosa rodaba por su mejilla.

 -“¿Qué te pasa, Jenny? ¿Cuál es el problema?”

Jenny no dijo nada pero levantó la manita a su papá. Cuando la abrió, ahí tenía su collar de perlas. Algo temblorosa, finalmente dijo: “Toma Papi, es para ti.”

Con lágrimas en sus ojos, el bondadoso papá de Jenny tomó con una mano el collar de fantasía y con la otra buscaba en su bolsillo. Sacó una cajita de terciopelo azul que contenía un collar de perlas genuinas y se lo dio a su amada niña. Las había tenido todo el tiempo, sólo esperaba que Jenny se despojara del collar comprado en una tienda de a peso, para darle su tesoro genuino y de valor real.

 Así también obra nuestro Padre Celestial.

¿A qué cosa estás tú agarrado/a y que por nada quieres soltar?

Autora de la historia: Alice Gray

La única actitud: El Agradecimiento

Hace unos veinte años estaba pasando por tiempos difíciles. No había podido encontrar un trabajo satisfactorio aún teniendo una maestría. Conducía el autobús de una escuela tratando de llegar a fin de mes. Había pasado por cinco entrevistas y de ninguna recibí llamada. Fui al garaje de autobuses como un zombie, completamente decepcionado.

Ese mismo día, mientras hacía mi ronda a través de un tranquilo barrio, me puse a cavilar. Como un grito primitivo surgió de lo más profundo de mí y pensé. ¿Por qué mi vida ha sido tan dura.?” "Dame una señal", le pedí a Dios ... una señal física - no una voz interior o ese tipo de cosas.”

Detuve el autobús para dejar a una niña en su casa. Ésta, pasando fren-te a mí, me entregó un llavero que había encontrado en el piso por si alguien lo reclamaba. Era de metal negro y decía: “SÉ FELIZ”.

Al principio me enfadó; luego comprendí. Había estado poniendo todas mis energías en lo negativo en mi vida. Decidí hacer una lista de 50 cosas por las que me sentía agradecido. Al principio fué difícil, pero se fue haciendo más fácil. Luego decidí extender la lista a 75. Esa noche recibí una llamada telefónica, era la directora de un gran hospital.

Un año atrás yo había presentado un plan de estudios a un colegio comunitario para enseñar un curso sobre el estrés. (Sí, eso mismo) Ella me preguntó si me gustaría hacer un seminario de un día para 200 trabajadores del hospital. Le dije que sí, y obtuve el trabajo.

Esa experiencia fue excelente. Recibí una gran ovación y muchos días más de trabajo. Hasta el día de hoy SÉ que se debió a que cambió mi actitud; comencé a ser agradecido.

Al día siguiente me encontré a la niña del llavero. Me preguntó si alguien lo había reclamado. Le dije que no y me dijo, "Supongo entonces que era para usted.”  Mi lema desde entonces ha sido:

 “La única actitud que debo asumir siempre es el AGRADECIMIENTO".

“Y  todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por Él.” Col. 3:23

Por: Davy Jones

¿Puedes dormir cuando sopla el viento?

Un apuesto joven llegó a una finca a solicitar trabajo como jornalero. Cuando el viejo granjero que lo entrevistaba le preguntó por sus  calificaciones, éste contestó muy confiado: “Yo puedo dormir cuando el viento sopla.” Esas palabras dejaron al granjero algo confundido. No obstante, le simpatizaba el joven de apariencia agradable, y lo contrató.

Días más tarde, una fuerte tormenta despertó bruscamente al granjero y a su esposa durante la noche. Comenzaron ellos a inspeccionar todas las áreas para ver si todo estaba bien asegurado. Encontraron que los cerrojos en la finca estaban bien sujetados. Una buena provisión de leña había sido colocada al lado de la chimenea. Todas las  herramien-tas estaban bien organizadas en la cabaña de almacenaje. El tractor había sido movido hasta el garaje. El granero estaba cerrado adecuadamente y hasta los animales estaban tranquilos. El joven jornalero dormía plácida y profundamente. Todo estaba en orden. El granjero entonces comprendió el significado de las palabras del joven, “Yo puedo dormir cuando el viento sopla.”

Debido a que el jornalero fue fiel en desempeñar su trabajo cuando el cielo estaba claro, estaba preparado para cuando azotara la tormenta. Por eso, cuando ésta llegó y el viento sopló, estaba completamente tranquilo y sin temor alguno. Pudo dormir en paz.

¿Cómo podemos aplicar esta historia a nuestras vidas?

Cuando dejamos de hacer lo debido en el tiempo oportuno es lo que produce dolor de corazón en la puesta del sol.

Por: Autor desconocido

La Verja y su Enseñanza

Éste era un niño con un carácter muy fuerte. Un día, su padre, queriendo darle una lección, le entregó una bolsa con clavos dentro y le dijo, que cada vez que perdiera su temperamento, fuera hasta la verja que estaba en la parte trasera de su casa y, con el martillo, le enterrara un clavo.

El primer día, el niño le incrustó 37 clavos a la verja. Según pasaban los días iban bajando en número. Descubrió con este ejercicio, que le era más fácil controlarse, que seguir clavando. Llegó el día, cuando el niño se pudo controlar en todo momento sin dar rienda suelta a sus rabietas.

Muy contento, se lo comentó a su padre quien le sugirió, que de ahí en adelante, por cada día que pudiera controlar sus impulsos, fuera a la verja y sacara un clavo de los que le había enterrado. Los días pasaron y por fin el niño estuvo listo para decirle a su papá que ya había sacado todos los clavos.

El padre tomó al niño de la mano y lo llevó hasta la verja. Le dijo: “Has hecho bien, hijo, pero… obseva ahora todos los rotos que hay en la verja.” Esta verja jamás volverá a ser la misma. Cuando tú dices ciertas palabras con ira, y ofendes a personas, ésto deja una marca igual que éstas que vemos en la verja. Tú puedes herir a alguien con un arma y luego arrepentirte, pero no importa cuántas veces le digas que sientes haberlo hecho, la cicatriz en él, permanecerá. Una herida causada por una palabra ofensiva es tan horrible y dañina como una física.

Por: Autor Desconocido

Bendecido para Bendecir

Un hombre tenía un sembradío de flores estupendas. Cada día salían de su cultivo centenares de paquetes para vender en la ciudad con las flores más bellas y fragantes que hasta entonces se habían visto en los alrededores de su territorio.

Año tras año, ganaba el premio de las flores más grandes y de mejor calidad y como era de esperarse, era la admiración de todos en la región. Un día se le acercó un periodista de un canal de televisión y le preguntó, cuál era el secreto de su éxito, a lo que él le contestó:

- Mi éxito se debe a que de cada cultivo saco las mejores semillas y las comparto con mis vecinos para que ellos también las siembren.

- ¿Cómo? – respondió el periodista. Pero eso es una locura, ¿acaso no teme que sus vecinos se conviertan en su competencia?

El hombre dijo: - Yo lo hago así porque al tener ellos buenos sembradíos el viento me va a devolver buenas semillas a mi cultivo y la cosecha va a ser mayor. Si no lo hiciera así, ellos sembrarían semillas de mala calidad que el viento traería a mi cultivo y cruzaría las semillas, haciendo que más flores sean de mala calidad. Así, todos somos bendecidos.

Lo mismo ocurre en nuestra vida. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien también, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca. Quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros igualmente encuentren la felicidad, pues el bienestar de cada uno está unido al bienestar común.

Artículo tomado de: Reflexiones de Aliento Diario

La Simplicidad de la Vida

Mis padres sabían muy bien en qué consistía su tesoro: su fe en Dios, sus seis hijos, y ellos. Siempre trataron de llevar una vida sencilla y libre de cargas, cosa de dedicar todo su tiempo a lo que para ambos, era lo más importante.

Nunca ambicionaron una casa más grande, pues eso los hubiera obligado a trabajar más para poder cumplir con el pago mensual. ¿Quién me hubiera acompañado entonces en mis caminatas diarias? o, ¿quién me hubiera escuchado cuando necesitaba un consejo?

Nunca tuvieron un carro lujoso, pues hubieran tenido que trabajar doble para poderlo pagar. Además, el caminar cada sábado hasta el centro comercial conmigo, le hacía mucho bien a mi papá, y me hacía sentir muy especial al poder disfrutar de su compañía.

Una de las cosas que más me alegraba era ver a mis padres ir cada noche a su habitación después de compartir con nosotros el altar familiar. Les oía hablar sobre los acontecimientos del día en feliz armonía.  Aún en mi niñez, podía palpar el deleite que ellos sentían al estar juntos.

La pregunta que me hago hoy es: ¿Hubieran podido ellos llevar a cabo cada noche aquel ritual tan rico, y sustentar su matrimonio, si hubieran estado preocupados por pagar cuentas inútiles adquiriendo lujos o artefactos modernos para ellos o para sus hijos? Yo no lo creo. Por eso, al haber sido partícipe de tan rica experiencia, he tomado mi decisión al respecto: Yo tampoco quiero esa clase de vida.

Por: Autor Desconocido

 

Esta historia conmueve al ver los resultados de vivir una vida sencilla y al alcance, no de intereses particulares sino, de nuestros bolsillos. Vale más una vida libre de tensiones y poder disfrutar cada noche de un sueño reparador, que poseer todos los tesoros del mundo.

Hay un orden para todo y debemos conocerlo para poder disfrutar de la vida abundante que Jesús vino a darnos. Cuando nuestra escala de valores está en armonía con la voluntad de Dios, el resultado es … Paz.

La lección del Anillo

"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa y de tan poco valor que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?"

El maestro sin mirarlo, le dijo: Cuánto lo siento muchacho, debo resolver primero mi propio problema, quizás después. Y haciendo una pausa agregó: Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar a ti.

Encantado, maestro, titubeó el joven, sintiendo que otra vez era desvalorizado, y sus necesidades postergadas.

Bien, asintió el maestro mientras se quitaba un anillo que llevaba en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó: toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pedía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, uno ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a todo el que veía en el mercado, más de cien personas, y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó. Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro, podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.

Entró en la habitación. Maestro, dijo, lo siento, no pude conseguir lo que me pediste.Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que pueda engañar a nadie con respecto al valor real del anillo.

-Qué importante lo que acabas de decir, joven amigo, contestó sonriente el maestro. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quieres vender el anillo y pregunta cuánto te da por él, pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas.  Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo: Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por él.

58 MONEDAS !!!!!!!!!!!!!!!!! Exclamó el joven.

Si -replicó el joyero- yo sé que con más tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé ... si la venta es urgente...

El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.

Siéntate, dijo el maestro después de escucharlo. -Tú, al igual que este anillo, eres una joya valiosa y única, y como tal, sólo puede valorarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor? 

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño.

Autor Desconocido

Las Vueltas que da la Vida

Gloria Cruzado (Gory) no sabía el futuro que le esperaba cuando decidió unirse en matrimonio a José García. Muy jóvenes ambos y felices en su unión, procrearon a Karen, pero, como suele ocurrir en muchos casos, esa felicidad fue efímera, de muy corta duración. Por razones que más bien fueron producto de su inmadurez, su relación terminó poco después del nacimiento de su niña.

Al cabo del tiempo, Gory conoció a quien sería su segundo esposo y quien a su vez, tenía también un hijo de un matrimonio previo. Jóvenes y solteros, decidieron unir sus vidas llevando con ellos cada cual a su retoño. Comenzó para Gory una etapa nueva en su vida, la cual, por varios años disfrutó con su cónyuge. No hubo hijos en su matrimonio.

Era este hombre muy religioso y dadivoso pero se molestaba cuando le hablaban de Cristo, tema favorito de su suegra, sierva de Dios quien, preocupada por su resistencia, y sin saber lo que el futuro le depararía, de vez en cuando trataba de evangelizarlo. Un día éste salió en su auto, el cual, fue impactado por un conductor ebrio y desgraciadamente, a causa de ese accidente, perdió su vida.

Esta circunstancia llevó a Gory a una larga crisis de la cual no podía ni quería salir. Estaba rebelde con Dios quien, en su infinito amor, trataba de consolarla a través de diferentes personas a pesar de su amargura e indiferencia. No podía entender el porqué de tanta adversidad en su tan corta vida.

Pasado el tiempo (5 años), y preparándose con todo lo necesario para enfrentar un huracán que se había anunciado, se recibió una llamada telefónica en su hogar para Karen, ya una jovencita. Era José, su padre, quien deseaba saber si todo estaba bien en la casa y se ofrecía para ayudar con lo que fuera necesario, si Gory se lo permitía. No hubo objeción de parte de esta, y José, conforme a su ofrecimiento, se presentó para ayudarles.

No se imaginaban ellos que ese sería el primer encuentro de otros tantos que abonarían a restaurar la relación que se había destruido muchos años atrás. Sin darse cuenta, el amor que se había apagado volvió a tocar sus corazones, y sin nada que pudiera impedir que volvieran a unirse, así lo hicieron para comenzar otro capítulo en la historia de sus vidas.

Después de 15 años en su segundo matrimonio y 5 de viuda, Gory, volvió a decir sí en el altar al padre de su hija, quien nunca se había vuelto a casar. Fue su hijastro quien la entregó en el altar, muy feliz junto a Karen, quien fue la que estuvo a cargo de los preparativos y quien no cesaba de dar gracias a Dios por ver a sus padres unidos de nuevo.

Al cabo de un tiempo nació el segundo vástago de ambos, en esta ocasión un varoncito, Jan Manuel, quien venía a completar la familia después de veinte (20) años. En el momento del relato a mi persona, (2005) ya el niño tenía 8 años de edad y la pareja, estable en su relación y felices por las vueltas que da la vida. Lo más hermoso ... Gory conoció al Señor, y no se cansa de agradecer a Dios por su misericordia y bondades derramadas sobre ellos.

Esta historia verídica nos muestra el gran amor de Dios, quien tiene el poder para convertir cada crisis, cada adversidad, cada problema … en una bendición. Después de cada tormenta con sus truenos y relámpagos, viene la bonanza y la calma, y con ella, el sol brillante dispuesto a alumbrar y desvanecer las más densas tinieblas.

Si te encuentras en un callejón sin salida, en un laberinto borrascoso e incierto, no permitas que el temor te paralice o la preocupación te ansíe. Mantén tu mirada en Aquel que no falla … Él nunca llega tarde; siempre está presto y a tiempo, y todo lo hace … perfecto. Lo que no entiendes ahora, lo comprenderás después. Confía y espera; nuestro Dios es … Fiel.

   

Gory & José

Karen & Jan Manuel

Artículo de la autoría y propiedad de Maran-ata.net
Según lo relatado por Gloria Cruzado, la protagonista de la historia,
quien nos autorizó a usar los nombres verdaderos.

Agosto 2005

Según lo Establecido por Dios

La ciencia no se detiene ... cada día serán más los logros alcanzados en las diferentes ramas. ¡Damos a Dios toda la gloria! ¿A quién se le iba a ocurrir, hace 20 años, que antes de nacer una criatura, los padres iban a saber el sexo? Con alegría y beneplácito es acogida esta noticia por muchos. Con anticipación se van preparando en todos los aspectos ...

Pero ... como la ciencia no es absoluta y los resultados tampoco, a veces fallan. Se han dado casos en que, creyendo en el pronóstico ofrecido conforme al famoso sonograma, se hacen preparativos ya sea en azul o rosa, y ... en el momento de la verdad ... hay un revés de colores y de emociones. No es el caso en la mayoría, pero en ocasiones, suele suceder.

Como algo fuera de lo común y lejos de lo que se acostumbra actualmente, hemos vivido la experiencia de ver a una pareja que determinó acogerse a lo que Dios había establecido … conocer si era varón ♂ o hembra ♀ en el momento mismo de su alumbramiento.

Me refiero a mi hija menor y a su esposo … Hablaron sobre su decisión con los médicos que la atendieron durante el embarazo y habían acordado con la doctora que la asistió en el parto., que en el momento de nacer la criatura, no se hablaría  del sexo hasta que el esposo mismo se lo mostrara a mi hija. ¿Cosa fuera de lo normal? NO … Eso es lo completamente normal. Según lo planificado, asimismo aconteció. En el momento de la sorpresa, se dio a conocer que un hermoso varoncito ♂, había llegado al mundo.  ¡La noticia esperada por todos! ♫ ♫

Después de agradecer a Dios el haber tomado dominio del momento y permitir que todo se diera conforme a Su voluntad, nos invadió la alegría de poder ir de compras a la segura, movilizándonos inmediatamente a obviar el amarillo y colores neutrales para escoger todo aquello que distinguiera con propiedad a un varoncito ... con color y estilo definido.

¡Varios meses de tener a todos en incógnita y a la expectativa! Muchas, como solía suceder en los tiempos pasados  … vaticinaban y daban sus premoniciones conforme al tamaño y forma que iba tomando el vientre  e inquirían cada semana sobre las manifestaciones y síntomas propias de cada etapa para tratar de hacer, conforme a su criterio, sus propias conclusiones ... ¿Será nene ♂, o ... será nena ♀? Algunos curiosos sobremanera, no podían concebir la decisión tomada sobre el particular. Fue de lo más emocionante, interesante y hasta jocoso en muchas ocasiones. Algunas atinaron, otras fallaron. Pero, lo más importante es que la alegría en el corazón de todos ha sido desbordante, pues fue lo que Dios quiso que fuera … para bendición de sus padres y todos sus familiares.

Damos gracias a Dios por el hermoso regalo, que, como cada una de Sus bendiciones enviadas a sus hijos, vino a enriquecer. ¡A Dios adoramos, bendecimos y damos gloria, honra y alabanza por Su gran amor! “La bendición del Señor es la que enriquece y no añade tristeza con ella”  Prov.10:22

Artículo de la autoría y propiedad de Maran-ata.net
Zaida C. de Ramón

El Consolador por Excelencia

Nuestro Dios y Padre Celestial es inigualable, y su amor ... incomparable. ¡De cuántas maneras y en cuántas circunstancias nos manifiesta su gran amor confirmando de día en día que, para El, sus hijos somos Su especial tesoro! Una vez más se ha mostrado a mí como el Padre amoroso y consolador, quien no pasa por alto ni una sola vivencia que pretenda afectarnos para bien o para mal.

En esta ocasión, como siempre suele hacer, de antemano preparó nuestras vidas y todo el ambiente que habría de rodearnos a mí y a mi familia, en uno de los momentos más tristes que pueda llegar a ser humano alguno ... la partida de este mundo de nuestra amada madre.

Conociéndonos El como nadie, se encargó con anticipación, de preparar, establecer y mover cada pieza y colocarlas todas en su lugar ... lugar propicio, preciso y perfecto. En medio de la tristeza, pudimos sentir más allá de la circunstancia que pretendía arroparnos ... el consuelo de saber que nuestra querida madre estaba mejor que nunca, disfrutando de la presencia real de Su amado Salvador. 

Porque ... no está en mejor condición todo el que se va de este mundo, como muchos piensan, sino aquellos que, en vida y a tiempo, decidieron un día entregar su corazón al Rey de Reyes y Señor de Señores. Ese fue el caso con mi amada madre; un día dijo sí a Jesús y, en el momento crucial, El mismo la recibió en su seno con los brazos abiertos. De esto nos da testimonio el Espíritu Santo.

¡Cuánta satisfacción produce el saber que hicimos nuestra parte! Nunca olvidaré las veces que me senté junto a ella con la Biblia, para aclarar sus dudas e ir sembrando la semilla buena y necesaria en su corazón, lo que la motivó e impulsó un día a ir al altar y luego bautizarce en las aguas, como símbolo de novedad de vida. ¡Cuánto disfrutaba ella dándole a las manos cuando cantábamos alabanzas al Señor! ¡A Dios damos gloria y honra! Viviremos eternamente agradecidos a un Dios que es real y hace todo hermoso y perfecto ... en Su tiempo!

El recuerdo de mi madre produce en mí, no tristeza, sino alegría y no me canso de agradecer a Dios el que fuera ella el instrumento escogido por El para darme vida y depositarme a través suyo en este mundo.

¿Te sientes tú igual que yo? Si tu madre o cualquier ser querido se fuera ahora, ¿tienes la seguridad de que va a estar en mejor condición de lo que se encuentra en estos momentos? Si ese no es tu caso, comienza por rendir tu propia vida al Señor y serás partícipe de una promesa que el Dios fiel y verdadero honra a los que creen en El: " Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y  tu casa."  Hechos 16:31. Si te llamas cristiano(a), pero no estás haciendo lo que te corresponde, si no estás llevando a cabo la gran comisión entre los tuyos, piensa que tu ministerio comienza en tu casa ... y actúa. "Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido de tí misericordia ."  Marcos 5:19

Artículo de la autoría y propiedad de Maran-ata.net
Zaida C. de Ramón

¿Cómo influye, en tu relación con Dios, la relación que hayas tenido con tu padre terrenal?

Dependiendo de cuáles hayan sido tus experiencias con tu padre y el concepto que de él tengas, así podría ser la idea que te hayas formado con relación a Dios, el Padre Celestial. ¿Consideras a Dios distante, duro e injusto? ¿Dudas de su amor para contigo? O, ¿se te hace fácil acercarte a Él con confianza para recibir todo su amor?

He escuchado testimonios de personas que, habiendo aceptado a Jesús como su amante Salvador, se les ha hecho bien difícil establecer con Dios una relación paterno-filial; no pueden acercarse a Él y considerarle su Padre Celestial. ¿Por qué? No han sido liberados de los sentimientos negativos que han llevado en su corazón por causa de su padre terrenal, por lo que no pueden concebir a Dios como el Padre Celestial que está para amarles, protegerles, guiarles, defenderles, enseñarles, disciplinarles, atenderles, y ¡cuántas cosas más!

En mi caso personal, perdí a mi padre cuando solamente contaba con 6 años de edad. Su presencia en mi hogar no había sido permanente por causa de los constantes viajes, pues, pertenecía al ejército,  pero el poco tiempo que pasó junto a nosotros fue suficiente para hacer que yo creciera con un recuerdo hermoso con relación a mi progenitor. Sus atributos y virtudes, a pesar de mi corta edad, resaltaban ante mí, por lo que se hicieron determinantes en mi formación. Fueron para mí tan visibles, que me marcaron positivamente para siempre, siendo esto el estandarte que me sostuvo en las diferentes circunstancias, que a lo largo del camino, han sido parte de mi vida. 

Puede que esto me haya ayudado a siempre pensar en Dios como un Padre lleno de amor. Antes de conocerle,  ya lo consideraba mi Padre Celestial.  Él vino a ocupar el lugar que dejó en mi vida mi padre terrenal, aunque yo no lo entendía. "Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo el Señor te recogerá" (Salmo 27:10) Cuando le conocí a través de Jesucristo, se estableció entre Él y yo una relación hermosa y única y he podido disfrutar con confianza de todo el amor y bendiciones que de día en día de Él recibo. 

Nunca olvidaré una experiencia en que, sin conocerle, me libró de un accidente de tránsito estando yo embarazada de mi hija menor. Al entrar a una carretera principal, me topé de improviso con una congestión vehicular, razón por la cual los automóviles estaban detenidos. Al encontrarme con tal panorama sin esperarlo, mi auto iba a impactar al que estaba al frente, por lo que, sin poder hacer nada para evitarlo, clamé y dije: "Padre amado". Inmediatamente sentí cómo una fuerza tomó el volante y desvió el auto hacia el carril de la derecha, acomodándolo milagrosamente, como solo Él  podía hacerlo. Yo no hice absolutamente nada, solamente refugiarme en Él y, luego, agradecerle el haber librado nuestras vidas de algo horrible. Lo hizo nuestro Padre Celestial, quien cuida de nosotros siempre. Él siempre está presto para atenderme, asi como lo está para atenderte a tí, no importando cual sea la opinión que puedas tener de Él por causa de las marcas que haya dejado en tí tu padre.

La verdad es que nuestro Padre Celestial jamás se podrá comparar al mejor padre que haya pasado por esta tierra. Su amor y bondad sobrepasan demasiado lo que puedas haber recibido de tu padre terrenal. Y si, por el contrario, tu padre dista mucho de que puedas compararlo con otros, por el amargo sabor que haya podido dejar en tí, ésto no debe influenciar en nada el concepto que puedas tener de un Dios que te ama como nadie y que está para darte lo que tu padre te negó, o para mostrarte que todo lo que tu padre te dio es solo sombra de lo que El tiene para ofrecerte. 

La verdad es que no hay Dios como nuestro Dios y no hay padre como nuestro Padre Celestial. "Mas a todos los que recibieron a Jesús, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios" (Juan 1:12-13)

"Dame hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos" 
Proverbios 23:26

Artículo de la autoría y propiedad de Maran-ata.net
Zaida C. de Ramón

 

CARTA de AMOR de DIOS Para: TÍ

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